La inflamación crónica de bajo grado es el denominador común de diabetes, enfermedades cardiovasculares, artritis y depresión.
La inflamación no siempre duele. Existe una forma de inflamación crónica de bajo grado que no produce síntomas evidentes pero que, sostenida en el tiempo, daña tejidos y órganos silenciosamente. Los alimentos que consumes cada día pueden encenderla o apagarla.
Alimentos que inflaman (limita o elimina)
Azúcar refinada y bebidas azucaradas: activan directamente las vías inflamatorias. Aceites vegetales refinados (girasol, maíz, soya): alto contenido de omega-6. Harinas refinadas: pan blanco, pasta blanca, galletas. Carnes procesadas: embutidos, salchichas. Alcohol en exceso: más de una copa diaria eleva la proteína C reactiva.
Alimentos anti-inflamatorios (aumenta su consumo)
Pescados grasos (salmón, sardinas, atún): ricos en omega-3. Cúrcuma con pimienta negra: la combinación aumenta la biodisponibilidad de la curcumina un 2,000%. Berries: altísima concentración de antocianinas. Aceite de oliva extra virgen: oleocanthal con efecto similar al ibuprofeno. Jengibre: contiene gingeroles con potente acción anti-inflamatoria.
Plan de 3 días para empezar
Día 1: Sustituye el aceite vegetal por aceite de oliva. Día 2: Elimina las bebidas azucaradas y reemplázalas por agua con jengibre y limón. Día 3: Agrega una porción de pescado graso o cúrcuma con pimienta negra. Tres cambios que ya producen efectos medibles en 2 semanas.
