Entre tantas etiquetas de “natural”, “light” o “sin azúcar añadida”, saber qué mirar realmente en una etiqueta nutricional hace más diferencia que cualquier término de marketing.
El orden de los ingredientes importa
Los ingredientes se listan de mayor a menor cantidad; si el azúcar o un aceite refinado aparece entre los primeros tres, es una señal a considerar.
Cuidado con los nombres del azúcar
Jarabe de maíz, dextrosa, maltosa o concentrado de jugo de fruta son formas de azúcar que no siempre se reconocen como tal a simple vista.
Tamaño de la porción, no del empaque
La información nutricional corresponde a una porción específica, que muchas veces es menor a lo que realmente se consume de una sentada — vale la pena revisar cuántas porciones tiene el empaque completo.
“Sin azúcar añadida” no es lo mismo que “sin azúcar”
Un producto puede no tener azúcar añadida y aun así tener un contenido natural de azúcar considerable, como en algunos jugos y yogures.
Fibra y proteína como referencia rápida
Comparar el contenido de fibra y proteína entre productos similares es una forma rápida de identificar la opción más saciante entre varias alternativas parecidas.
