Se habla mucho de proteína, poco de fibra. Sin embargo, la mayoría de los adultos consume apenas la mitad de la cantidad recomendada, con consecuencias que van más allá de la digestión.
Cuánta fibra se recomienda
La recomendación general es de 25 a 30 gramos diarios para un adulto, aunque el consumo promedio en muchas poblaciones apenas alcanza 15 gramos.
No es solo para la digestión
La fibra soluble ayuda a regular los niveles de colesterol y glucosa en sangre, mientras que la fibra insoluble favorece el tránsito intestinal y la sensación de saciedad.
Dónde encontrarla
Leguminosas, avena, frutas con cáscara, verduras y granos integrales son las fuentes más accesibles; un solo cambio — pan blanco por integral — puede sumar varios gramos al día.
Aumentarla gradualmente evita molestias
Incrementar el consumo de fibra de forma abrupta puede causar inflamación o gases; hacerlo de forma progresiva, junto con suficiente agua, reduce estas molestias.
La fibra también sacia
Al ralentizar la digestión, la fibra prolonga la sensación de saciedad, lo que puede ayudar de forma natural en el control de las porciones.
