Muchas personas dejan de pensar en vacunas después de la infancia, sin saber que varias requieren refuerzo periódico a lo largo de la vida adulta.
El esquema de vacunación no termina con la cartilla infantil. Con el tiempo, la inmunidad de algunas vacunas disminuye, y además existen vacunas específicas recomendadas según la edad, el trabajo, los viajes o condiciones de salud particulares.
Tétanos y difteria: refuerzo cada 10 años
Una de las vacunas más comúnmente olvidadas en la adultez es el refuerzo de tétanos-difteria, recomendado cada 10 años. Muchas personas solo la reciben después de una herida, cuando en realidad debería ser parte de un chequeo preventivo regular.
Influenza: anual, no solo para grupos de riesgo
Aunque se asocia comúnmente con adultos mayores o personas con condiciones crónicas, la vacuna anual contra la influenza beneficia a la población adulta en general, reduciendo tanto el riesgo de contagio como la gravedad de los síntomas si se presenta la enfermedad.
COVID-19: refuerzos según recomendación vigente
Las recomendaciones sobre refuerzos de COVID-19 han evolucionado con el tiempo. Consultar con un médico sobre el esquema vigente, especialmente en personas con factores de riesgo, sigue siendo relevante.
Vacuna contra el VPH, no solo en adolescentes
Aunque se recomienda idealmente en la adolescencia, ciertos adultos jóvenes que no la recibieron previamente también pueden beneficiarse de este esquema, dependiendo de edad y circunstancias individuales.
Hepatitis B y neumococo en grupos específicos
Personas con ciertas condiciones de salud, profesiones de riesgo o edad avanzada pueden requerir vacunas adicionales como hepatitis B o neumococo. La recomendación específica depende de una evaluación individual con un profesional de salud.
La importancia de llevar un registro
Muchos adultos no tienen claridad sobre qué vacunas han recibido a lo largo de su vida. Mantener un registro personal, o preguntar directamente a tu médico sobre tu historial, facilita saber qué refuerzos son necesarios.
Este contenido es informativo. Las recomendaciones de vacunación varían según edad, condiciones de salud y exposición a riesgos; consulta a un profesional de la salud para tu esquema específico.
