Ir al médico solo cuando algo duele es una de las razones por las que muchas condiciones se diagnostican en etapas avanzadas. Los chequeos preventivos buscan justamente lo contrario: encontrar algo antes de que se convierta en síntoma.
En los 20 y 30 años
Presión arterial anual, revisión dental y examen de la vista son la base. En el caso de las mujeres, se recomienda papanicolau desde el inicio de la vida sexual o los 21 años. Es también la etapa para establecer una relación con un médico de cabecera, no solo visitarlo en urgencias.
En los 40 años
Se suman perfil de lípidos (colesterol) y glucosa en ayunas cada uno a tres años. En mujeres, la primera mastografía suele recomendarse a partir de esta década según factores de riesgo.
En los 50 años
La colonoscopía o la prueba de sangre oculta en heces para detección de cáncer colorrectal se vuelven relevantes, junto con densitometría ósea en mujeres posmenopáusicas y revisión de próstata en hombres.
Lo que aplica en cualquier edad
Los antecedentes familiares determinan si algunos de estos exámenes deben adelantarse. Quien tiene un familiar directo con cáncer de mama, colon o enfermedad cardiaca temprana debería platicarlo con su médico para ajustar el calendario.
Por qué se posponen
El costo, la falta de síntomas y la percepción de invulnerabilidad son las razones más comunes para posponer un chequeo. Sin embargo, muchas instituciones públicas en México ofrecen exámenes básicos de detección sin costo o a bajo costo.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica. Consulta a tu médico para definir el calendario de chequeos adecuado a tu historial y factores de riesgo personales.
